“El periódico que estás leyendo es basura”. Curioso cartel en el Metro de Londres para que la gente no se deje los diarios olvidados en los vagones del suburbano. La prensa reducida al papel, al continente, ante el deterioro generalizado de los contenidos.
ABC se queda huérfano e incompleto sin Antonio Mingote.”
— Bieito Rubido, director de ABC, en http://www.abc.es/20120403/cultura/abci-mingote-bieito-rubido-201204031627.html
La foto de Guindos y Juncker, historia completa

La sorprendente imagen del presidente del Eurogrupo, Jean Claude Juncker, apretando el cuello del ministro español de Economía, Luis de Guindos, protagonizó ayer la mayoría de las portadas de la prensa nacional e internacional. Sin embargo, muchos de ellos optaron por dar una visión incompleta de lo que en realidad sucedió para que no se les estropeasen los ingeniosos titulares ideados al hilo de la instantánea, dando a entender que se trataba de una reprimenda de la UE a España, cuando la secuencia completa, como se vio televisión, dejaba claro el afán jocoso de la acción, que terminó con un abrazo entre ambos, por otro lado buenos amigos. ¿Podía haberse evitado esa confusión? El diario belga De Tijd, editado en neerlandés, demostró que sí, incluyendo en su primera página cuatro fotos que permitían al lector hacerse una idea más fiel de lo que realmente sucedió, todo ello bajo el elocuente título: “España mantiene a la zona euro estrangulada y viceversa”.
Genial El Roto, como casi todos los días, sobre la bulimia informativa de desgracias en la prensa que denunciase hace unos días Andreu Buenafuente.
La crisis de la prensa ha hundido las ventas del papel (vía @wsjgraphics), que además se ha encarecido sensiblemente en los últimos años, lo que conforma un círculo vicioso en el que muchos periódicos han quedado atrapados y otros se han ahogado sin remedio
“Honestamente y con honra”. Así titulaba Der Spiegel el pasado 9 de enero, aunque esta última palabra aparecía tachada en clara referencia a las dudas existentes sobre la honorabilidad del presidente alemán, Christian Wulff, que hoy ha dimitido por un supuesto tráfico de influencias que él negó y que la prensa germana se ha dedicado a airear sin piedad a pesar de las amenazas del propio presidente a determinados periodistas.
Precisamente, esa misma fórmula que la prestigiosa revista estampó en su portada es la que ha utilizado Wulff en su discurso de renuncia. Este artículo de La Vanguardia explica algunas supuestas razones ocultas para ese acoso y derribo sistemático por unos comportamientos poco éticos que en cualquier otro país europeo seguramente no habrían levantado tanto revuelo, pero que en Alemania han terminado con la carrera política de la primera autoridad de la nación (aunque su papel sea más anecdótico que ejecutivo).
(Fuente: img.kiosko.net)